Si tienes espacios expuestos a la intemperie, como balcones, terrazas o jardines, notarás mejor que nadie los cambios estacionales sin necesidad de salir a la calle.

Ten en cuenta lo siguiente: un toldo puede reducir la temperatura de una habitación de un 30% a un 50%. ¿Verdad que merece la pena contar con este gran disipador del calor?

Ahora bien, ¿qué tipos de toldo existen? Los repasamos contigo para que elijas el que mejor encaja con tu hogar.

Los tipos de toldo que existentes para aislar el calor

• Toldo de PUNTO RECTO: Es el sistema tradicional y el más usado, cómodo y económico. Emplea un sistema de brazos frontales abatibles que pueden reforzarse con unos muelles para protegerlo de vientos fuertes.

Toldo PLANO: adecuado para cubrir patios y terrazas grandes. Va en posición horizontal o con muy poca pendiente, enmarcado en una estructura rectangular o cuadrada de la misma superficie que el área a cubrir. Se soporta a través de patas o un anclaje.

• Toldo de TELÓN: tiene brazos abatibles fijados a una barandilla, para que puedas ponerlo en posición vertical –máxima protección y resistencia contra la lluvia y el viento• y proyectada –facilita la visión hacia el exterior y la entrada de aire.

• Toldo de BARANDILLA: Es el toldo “vertical”, “store” o “screen“. Se desenrolla verticalmente y se sujeta a la barandilla a través de un pasador. Se separa hasta medio metro del balcón al abrir el brazo que lleva acoplado.

Toldo EXTENSIBLE: la tensión del cubrimiento se transmite en el interior del brazo, sin verse por fuera, a través de cable, cadena o cinta. Se puede inclinar hasta 90º con mucha precisión, siendo perfecto para grandes longitudes, pudiendo instalarse brazos intermedios.

Toldo de CAPOTA: el mejor para ventanas pequeñas, y muy empleado en locales de restauración u hostelería. Tienen esas características formas semicurvas o cuadradas, y pueden ser fijos o móviles.